es constitucional, no confundas

No te dije que hariamos el amor

¿A qué quieres jugar hoy?

"Para las mujeres el mejor afrodisíaco son las palabras, el punto G está en los oídos, el que busque más abajo está perdiendo el tiempo"

Isabel Allende

Publicado: 2019-05-25

Sofía llegó del trabajo, estaba cansada pero sabía que tenía trabajo en casa para hacer. Se sentó frente a la computadora cuando escuchó que alguien entraba por la puerta:

- ¿Quieres una cerveza?

- Si claro, necesito una.

- Es viernes, ¿no saldrás a ningún lado?

- No, no creo. Tengo harto para hacer acá en la compu ¿Y tú? ¿No tienes planes?

- Iba a salir con unas amigas pero no me confirmaron, pero igual me quede con las ganas de tomarme una cerveza. ¿Puedo sentarme aquí?

- Si, no importa. Gracias por la compañía aunque te vas a aburrir.

Se sentó en un sofá cerca al escritorio. Ambas empezaron a tomar la cerveza y a conversar. Sofía se distrajo un poco de lo que estaba haciendo pero luego retomó el trabajo. Empezó a redactar lo que tenía pendiente cuando le ofrecieron otra cerveza. Tenía ganas de beber, era viernes y a pesar de todo tenía hasta el lunes para entregar todos los pendientes.

- ¿Me vas a aceptar una cerveza más?

- Si, pero vamos a la sala, ya me cansé de estar en esta oficina si no voy a avanzar mi trabajo.

- Esta bien, vamos.

Ella caminó primero, los pantalones le quedaban realmente bien. Se sentó en el mueble, cerca al balcón. Estaba la luz apagada pero alumbraba un poco una lámpara prendida y el televisor con música sonando. 

-¿Prendo la luz?

- No, yo creo que está bien.

- ¿Qué tanto trabajo tienes pendiente?

- Unos informes que tengo que entregar pero nada realmente importante.

- Te quedan bien esos lentes, bastante intelectual. La blusa pegada y la falda combinan bien ¿Has tenido una reunión o algo así?

- Disculpa la formalidad, no tuve tiempo de ni cambiarme. Tuve una presentación y bueno, tenía que ir decente

- No te cambies, pareces esas secretarias que parecen inocentes pero realmente no lo son

- No sé a qué te refieres realmente, debe ser algún chiste de lesbianas que yo no entiendo. Más bien, creo que deberíamos hablar de las reglas de convivencia de esta casa, ¿no? De las 3 personas que vivimos acá, tú eres a la que trae más personas.

- Tranquila, no me cambies el tema. Además, de las 3 personas que vivimos acá sólo estamos 2.

- Al final, sólo 1. Tú ya te ibas ¿no? - dijo Sofía mientras tomaba intempestivamente un sorbo más de la cerveza.

- Me voy a quedar, te dije que no me confirmaron nada. Si te molesta mi presencia me voy a mi cuarto mejor.

- Quédate

- ¿Cuánto quieres que me quede?

- Mucho

Ella se acercó, la besó y Sofía no dijo nada. Le preguntó si quería que continuara y respondió asintiendo con la cabeza. Le besó el cuello y empezó a desabotonar uno por uno los botones de esa blusa que quedaba tan entallada a la forma perfecta de sus senos. Esos pezones rosados. Sacó con facilidad el brasier y empezó a succionarlos de tal forma que Sofía empezó a gemir fuerte. Ella bajo por todo el vientre, puso su cara entre sus piernas mientras cogía fuerte sus nalgas. Sofía no entendía porque le causaba tanto placer, era la primera vez que lo hacía con otra chica pero no le disgustaba para nada, estaba gozándolo, tiraba de su cabello.

Ella subió y Sofía le quitó desesperadamente el polo y el pantalón. Ella la volteó, la agachó y mientras Sofía se agarraba del sillón rozó su clítoris con sus nalgas, hasta que bajo y la saboreo en esa posición.

- Oye, ¿soy heterosexual? ¿lo sabes?

- No, no lo sé pero ahorita ya no importa. Ven, ponte encima.

La obedeció. Se puso encima y se movió de tal forma que los gemidos invadieron toda la sala hasta que llegaron al orgasmo. Sofía estaba toda mojada pero a ella no le importo. 

- No sé que me ha pasado, normalmente no soy así ni hago esto.

- No necesito explicaciones mientras te haya gustado.

- Si me gusto. Iré a mi cuarto a ponerme pijama.

- Si bueno, yo también, supongo o al menos algo de ropa.

- Si quieres, podemos dormir juntas.

- Yo siempre duermo sola.


Escrito por

chicasesentaynueve

sexo sin tabúes ni prejuicios


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